tendenciagay.com

- toda la actualidad del mundo gay.

lunes , 29 de mayo de 2017 | 

Desconocidos conocidos

UN ARTÍULO DE ÁLEX REI

Álex Rei
viernes, 29 de enero de 2010, 18:48

Hay personas con las que nunca has intercambiado una palabra ni un saludo y, sin embargo, te resultan familiares. Como somos animales de costumbres y siempre vamos en el metro a las mismas horas o frecuentamos los mismos bares y discotecas, llega un momento que conoces de vista a todo el mundo. No sé de dónde vendrá esta expresión, “conocer de vista”, porque parece que la gente que son tus amigos no los conoces de vista, pero entonces no sé cómo podemos reconocerlos. Pero esto son perplejidades de las que está repleto el lenguaje.

Durante años, en una discoteca de Madrid que frecuenté semanalmente, tenía un conocido de vista que me llamaba la atención. No tenía un cuerpo espectacular, ni era de una belleza digna de ser portada de ninguna revista, tenía, más bien, una belleza triste o, dicho de otro modo, en su tristeza uno descubría belleza. No sé por qué tendemos a pensar que la alegría es estética, es bella. En ocasiones, es así. Pero en mi gimnasio puedo comprobar cada tarde que a veces la belleza más que alegre lo que es, es ordinaria y tonta. Pero siguiendo el maniqueísmo de los conceptos que aprendimos en Barrio Sésamo, parecería que la tristeza es fea. Sin embargo, aquel chico algo desgarbado, de pelo castaño corto claro, piel blanca sin nada de vello y cuerpo correcto, transmitía siempre un aire de tristeza, como si le acabaran de dejar o acabara de perder su empleo, y en esa mirada melancólica que al mismo tiempo era misteriosa (¿por qué estaba siempre tan triste aquel chico?) uno se daba cuenta de que era guapísimo y deseaba comérselo a besos a ver si así le arrancaba alguna sonrisa.

Observándole cada semana, me pude dar cuenta de ciertos aspectos de su vida. Vi una cierta evolución en su forma de vestir que denotaba quizá un mejor empleo, comprobé cómo pasó de beber Malibú a tomar cerveza y ron, hubo unos meses que venía acompañado con un chico cachas (éste, de una belleza alegre, no sabía yo si era guapo porque siempre estaba contento o estaba feliz por lo guapo que era) y se daban tímidos besos sin que el chico triste perdiera su tristeza, que es lo mismo que decir su belleza. Y hubo un día que desapareció. Luego la sala cambió de dueño y aquel punto de encuentro se perdió. No lo volví a ver ni en ningún local, ni en ninguna página de perfiles.

Hasta la semana pasada. Venía de la presentación de un libro y en Alonso Martínez nos acumulábamos los viajeros por una de las frecuentes averías de la línea 5. Miré a quien estaba a mi lado mirando su reloj con insistencia, ¡y le reconocí! Era el chico melancólico. Mantenía su aire de tristeza, tenía el pelo algo más oscuro y más corto pero seguía siendo igual de guapo porque seguía estando igual de triste. Él se dio cuenta de que le miraba y me observó unos segundos. Luego me sonrió (era la primera vez que le veía sonreír) y me dijo “Yo a ti te conozco de algo”. Podía haber disimulado porque realmente conocernos, lo que se dice conocernos, no nos conocíamos, más bien nos desconocíamos. Pero le expliqué de qué me sonaba. “Qué tiempos, lo bien que me lo pasaba yo allí cada semana”, me dijo. Como el metro no venía y aunque él parecía tener prisa, me propuso un café en algún sitio. Sentados frente a unas tazas humeantes, me contó que se había enamorado de un alemán y se había ido con él a vivir a Berlín, sin saber el idioma ni nada. Que la historia terminó poco después, cuando él ya había conseguido un trabajo y ya no le apetecía regresar de aquella ciudad porque tampoco en Madrid tenía nada que le atrajese. Así que se quedó allí, trabajando en varios bares y, en sus ratos libres, dibujando que era lo que realmente le gustaba. Había expuesto en varias salas de la ciudad alemana. Había tenido algunas relaciones y finalmente, un día, tras perder por enésima vez su empleo, se había decidido a regresar.

Quedamos en que a ver si nos veíamos algún otro día o coincidíamos en algún local. De repente, aquel chico misterioso, había perdido parte de su misterio y con él, también parte de su encanto. Su tristeza seguía siendo bella -¡y tanto!- pero había pasado de ser un desconocido conocido a simplemente un conocido, como tantos otros. Lo bueno de los misterios es que no se revelen o que seamos nosotros los que poco a poco los vayamos descubriendo. Eso es lo que me gusta y me fascina de los desconocidos conocidos. Cuando pasan a ser conocidos, pierden todo el interés.
 

 

Comentarios

Escribe tu comentario

Usuario:

Comentario:

Código de seguridad:
Escriba el código de seguridad:

Comentarios:

Dice ser Nelson.
martes, 23 de marzo de 2010, 05:52
Muy bella historia, me hace pensar sobre todos aquellos "conocidos de vistas", sobre todos esos misterios que queremos saber, o en realidad queremos acercarnos son conocerlos.
Desde Argentina, un abrazo :)

Dice ser tres tristes
martes, 02 de febrero de 2010, 22:20
yo por eso follo y luego y ya hablo con el chico, q casi siempre suelen decepcionar. jejeje

Dice ser Unodetantos
lunes, 01 de febrero de 2010, 22:21
Sí, tienes razón, hay veces en las que se pierde el encanto. Pero también hay tantas otras en las que el encanto es aun mayor cuando lo conoces y entablas una relación amistosa. Así se nacen las amistades.

Dice ser Tonino
lunes, 01 de febrero de 2010, 02:47
Totalmente de acuerd contigo Alex. A mi me pasa siempre que cuando veo a uno duranteunas semanas y luego hablo con el pierde todo el encanto, y ni que decir de cuando tienen pluma, un corta rollos total. Felicidades por otro maravillos articulo Alex, me encanta como escribes, aunq como te gusta el misterio mjor no desvelar nada.

Página 1 de 1
Encontrados 4 comentarios
Subir ↑
Dónde estoy

Dónde estoy

Estás leyendo el artículo "Desconocidos conocidos" en tendenciagay.com - toda la actualidad del mundo gay.

Estás dentro de la sección Reflexiones, categoría Opinión.

Si te gusta, puedes suscribirte a nuestro sistema de RSS o añadirnos a tus marcadores.

Si te apetece puedes comentar el artículo.
¿Cuál es la mejor fiesta gay/gayfriendly en España?
Ver anterioresVer resultados

Noticias Relacionadas

1 de Diciembre
2009-11-30 20:46:14

UN ARTÍCULO DE ÁLEX REI

1 de Diciembre

Por: Álex Rei

La llegada de la enfermedad fue un mazazo terrible a un movimiento que, en su origen, lo que reivindicaba era la liberación sexual y terminar con los esquemas monogámicos y heterosexistas de la burguesía bien pensante. Ya no gritamos por la liberación sexual, ahora pedimos el matrimonio, ya no denunciamos los esquemas burgueses, ahora lo que queremos es que el modo de vida burgués nos deje un espacio, un hueco adaptado a nuestra forma de entender el mundo.

leer más
Sobre el cierre de Zero
2009-11-20 13:53:27

UN ARTÍCULO DE ÁLEX REI

Sobre el cierre de "Zero"

Por: Álex Rei

¿Significa que la normalización va a expulsar del mercado estos productos especialmente dirigidos al público gay? Hay quien piensa que realmente llegará un punto en el que no tendrá ningún sentido que haya discotecas o bares de ambiente, prensa, editoriales u hoteles gays. Que la normalización será la pacífica mezcla y convivencia de todo.

leer más
El fordismo de los cuerpos
2009-10-22 20:41:58

UN ARTÍCULO DE ÁLEX REI

El fordismo de los cuerpos

Por: Álex Rei

Hay que admirar la fuerza de voluntad y la constancia de los que trabajan sin descanso su figura. Aunque lucir un buen cuerpo se puede hacer de dos formas, por la vía rápida de ponerse unas inyecciones de esteroides y por la vía lenta de hacerlo sin ellas. La primera también conlleva sacrificios, pero a mí me provoca poca admiración porque es la producción mercantilista y en cadena de los buenos cuerpos.

leer más

© 2017 | powered by SUMMON press